La Juventud Socialista se encuentra claramente en una especie de decadencia popular e ideológica. Lo último lo podemos ver constatado en el escaso debate que se ha generado internamente bajo la conducción de las últimas gestiones de las direcciones nacionales respectivas. No pretendemos hacer responsable a estas de este problema, ya que admitimos profundamente de que esta responsabilidad es compartida por todos los que hemos caído en el juego de las negociaciones y de la ingeniería electoral, lo cual nos copa los diálogos y las conversaciones en cada instancia de resolución orgánica. El ejemplo más claro de esto lo vimos en el 25º Congreso de la Juventud Socialista, realizado en junio de 2005 en el ya incinerado edificio Diego Portales. Durante el citado congreso, los principales votos fueron en relación a la renovación absoluta de la mesa nacional, donde los diversos sectores se centraron en las conversaciones de pasillos persiguiendo ese loable objetivo de que su “sensibilidad” sea representada dentro de los hilos conductores del socialismo juvenil en los próximos años. Y de esto se trato tan sólo, los ganadores fueron los que pudieron hacer un mejor juego electoral, mientras en las diversas comisiones se llevaba una discusión de igualdad e integración, de políticas estudiantiles, de los principios en los cuales se basaba nuestra concepción política, etc. Toda esta discusión no sirvió de nada, los votos políticos fueron extraviados, y comenzó de esta forma una nueva gestión sin bases ni mandamientos del principal órgano de la JS. Los otros espacios no dejan de cambiar demasiado, los comités centrales se basan en meramente asuntos de poder, en la conformación de TRICEL, recomposición de las comisiones políticas, etc. Más encima esta última funciona cada tres meses, siendo que ser el órgano constante que orienta políticamente nuestra juventud, lo mismo ocurre con las reuniones de dirección nacional la cual no funciona, no tiene la reunión semanal que dispone el estatuto. Todo esto nos crea una juventud desorientada, una orgánica que no funciona, regionales que no hacen consejos regionales, comunales que solo nominativamente existen, poca relación de las bases con las direcciones jerárquicamente más altas, a modo de ejemplificar.
De esta manera esta juventud se ve envuelta en el conservadurismo, en la mantención de lo existente, que tan solo nos mantenemos a replicar lo dispuesto por nuestro Partido, sin aportar herramientas ni ideas al debate, sin saber cual es nuestro objetivo, si en realidad estamos luchando por la construcción del socialismo en el país.
Como consecuencia de esta inexistencia y muerte critica orgánica, por la desideologización de nuestra juventud, nuestra presencia en los movimientos sociales comienza a decaer abruptamente año tras año. Y es por esto que digo que pierde su raigambre popular, ya que no tiene la misma presencia dentro de los frentes sociales como en los 90 lo tuvimos. Antes la mayoría absoluta de la CONFECH (CONFEDERACION DE ESTUDIANTES DE CHILE), órgano que agrupa a todos los presidentes de las federaciones universitarias, estaba en manos de nuestra juventud política; hoy en día nuestra presencia se limita a una a tres federaciones. Esto nos dice que algo ocurre con nosotros. A nivel del movimiento secundario no fuimos capaces de ser la vanguardia dentro de este , me refiero como JS, porque ciertos compañeros como representantes del movimiento lo pudieron hacer, pero no nos podemos mentir que por este trabajo tan relevante el movimiento lo impulsamos nosotros, lo condujimos, y que este logro es también logro de los socialistas de Chile. La discusión recién se llevo a cabo cuando moría el movimiento, no tuvimos nunca una propuesta socialista de LOCE ni de que hacer con la municipalización de los establecimiento, asunto que trae inequidad tras inequidad, durante estos años.
Todo lo anterior sucede por un antecedente, que cabe agregar a la falta de discusión, que en realidad dentro del movimiento estudiantil universitario a los socialistas ya no nos creen. Les cuesta creer la autonomía y representación que nosotros podemos hacer del estudiantado. Nos cuestionan el ser oficialistas y el ser poco proposititos, y es por esto que otros movimientos nos han quitado nuestro espacio electoral y político que antes nos pertenecía. Estos movimientos con un discurso autonomista y asambleísta, de participación, los hace más creíble en la representación que pueden hacer de los intereses de los estudiantes, estos nos han complicado en demasía, y todo deviene en lo que hoy pasa, en lo que hoy es nuestra inserción.
Debemos hacer algo frente a este diagnostico, ya que este conservadurismo dentro de la JS nos esta llevando a una crisis, la cual aun podemos sortear con un gran debate nacional, que nos apunte a una línea política absoluta, ideológica, que sepamos claramente, cuales son nuestros principios, cuáles son nuestros objetivos, y la planificación, mediante la olvidada táctica y estrategia, que debemos llevar para conseguirlo, no cayendo en oportunismo. Este es un momento en el cual surge una nueva generación que se aparta de las clásicas elites políticas, que critica ferviente este modelo que aun no nos puede sacar de la desigualdad vergonzosa que existe en nuestro país, que alega en contra del autoritarismo existente, de los pocos canales de participación. Estamos en el desarrollo de un movimiento social que puede crear reformas profundas a esto, y debemos contribuir a dirigirla y ser parte de este gran triunfo que se avecina, el de la democracia e igualdad, frente al autoritarismo sustentado en la Constitución de Pinochet y la inequidad del modelo económico actual. Nuestro partido frente a este debe entrar a tratar de captar este movimiento, pero no para subyugarlo y amansarlo, si no para conseguir estos objetivos que son parte del alma socialista, que ningún socialista se puede negar.
En cuanto al gobierno debemos ser completamente leales a él, ayudar en su conducción, pero no con agachar la cabeza frente a cada decisión que apreciamos como equivocada. Debemos aportar con nuestros proyecto país, debemos ayudarlo en que el sentir socialista se apodere de la juventud, y que conduzcamos junto este gobierno de todos, este gobierno de ciudadanos, este gobierno que impulsara los cambios sociales que son necesarios en pos de la dignidad de Chile y de su gente.
Rafael Ferrada
Compañero JS